Aduana. Avanza el programa Operador Económico Autorizado

Aduana. Avanza el programa Operador Económico Autorizado

El Gobierno busca simplificar la relación con los actores del sector, a la vez que adelanta gestiones para lograr acuerdos de reconocimiento mutuo intra-Mercosur y con la Alianza del Pacífico.

Apuntar a la trazabilidad, y por ende a la transparencia de los procesos aduaneros, es un objetivo que adelantan las aduanas en todo el mundo. Agilizar las operaciones mediante la simplificación y la digitalización no solo deriva en beneficios económicos para importadores y exportadores, sino que además les brinda a las aduanas la información necesaria de cada uno de los actores del comercio internacional.

Es por eso que la Argentina avanza con el programa Operador Económico Autorizado (OEA), creado bajo los lineamientos de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y dentro del marco normativo SAFE para asegurar y facilitar el comercio.

Nuestro país, que adhirió al programa en 2017 para dar inicio a un plan piloto, incorporó el 1 de abril mediante la Resolución General AFIP 4451/19 a otros actores del comercio exterior, como despachantes de aduana, puertos, terminales y couriers, y no solo a importadores y exportadores, como estaba establecido en la anterior resolución.

Virginia Garimaldi, coordinadora y supervisora del programa OEA en el país, explica en qué consiste y cuáles son sus beneficios, e indica que “la nueva resolución incorpora también a las pymes, con igualdad de condiciones y sin un volumen mínimo de operaciones”.

“El plan piloto arrancó con 54 empresas, pero a raíz de la nueva normativa pasó a ser una integración del proceso. Es decir que ya no es más un plan piloto, sino un proceso de categorización de las empresas que quieren participar en el programa -se habla de categorizar y no certificar dado que la Aduana es un ente estatal, no una empresa certificadora-, y a esas empresas se sumaron otras, con lo cual tenemos hoy 65 empresas en el proceso, de las cuales siete son pymes”, dice Garimaldi.

Categorías y beneficios

El programa contempla tres categorías: OEA-Cumplimiento, OEA-Simplificación y OEA-Seguridad. Cada una de estas tiene distintos beneficios y los requisitos para hacer parte incluyen desde antecedentes de cumplimiento aduanero y tributario hasta antecedentes penales y, por lo menos, tres años de estar operando en comercio internacional.

“La primera categoría exige la acreditación de cumplimiento fiscal y de un sistema de registros comerciales. Para la categoría OEA-Simplificación -añade Garimaldi-, se incorpora el requisito de solvencia financiera, que se entiende como indispensable para poner en implementación un sistema de gestión de riesgo, porque si una empresa no es solvente, difícilmente pueda destinar recursos a la seguridad de la cadena logística”.

Para el tercer nivel (OEA-Seguridad), que es al que más se apunta internacionalmente, se suman nueve manuales de procedimiento necesarios para la implementación de un sistema de seguridad en la cadena de suministro, seguridad entendida como la integridad de la mercadería. Se evalúan los riesgos de intrusión de la carga y se implementan medidas para mitigarlos, logrando una mejora continua. “Es como incorporar una norma ISO”, señala la funcionaria, quien agrega que las categorías del programa ayudan a brindar información continua sobre las obligaciones aduaneras, tributarias y de seguridad social de las empresas, su solvencia y, en el caso de la tercera categoría, la trazabilidad de las operaciones, lo que facilita la gestión del riesgo interno de la Aduana.

Se considera que se reducirán los costos mundiales en un 14,3%.

En cuanto a los beneficios, Garimaldi destaca que, con la implementación de los procedimientos de seguridad y la observación de la trazabilidad, las empresas acceden entonces al beneficio de un canal verde de selectividad y prioridad en fronteras, entre otros. En el caso de que las empresas tengan operatoria en su propia planta, podrán optar por la autogestión, es decir, operar sin presencia aduanera, tanto física como sistemáticamente.

“Tener autogestión implica que, al no tener presencia aduanera, pueda iniciar operaciones de importación o exportación las 24 horas del día, y al no requerir personal aduanero no tiene que pagar servicios extraordinarios, ahorrando costos”, añade.

A este beneficio apunta la empresa multinacional Bayer, que la semana pasada logró categorizarse como OEA-Simplificación. “Hace más de un año venimos trabajando en este proceso”, cuenta Alejandro Terzian, gerente de comercio exterior de la filial argentina de la compañía.

“Bayer fue seleccionada para hacer parte del plan piloto porque ya teníamos una aduana domiciliaria -siendo una de las 26 empresas en todo el país que cuenta con una-, por lo que ya teníamos varios requisitos cumplimentados. Sin embargo, el armado de los manuales, tener una matriz de riesgo y cumplir con una serie de documentos es un trabajo intenso dentro de la compañía; aquí, la capacitación es importante porque es un tema cross-company: es una cuestión de comercio exterior, pero involucra a toda la empresa, desde la parte de accesos a la planta hasta recursos humanos, el departamento de compras, accounting y supply chain, entre muchas otras”, dice Terzian. Y añade: “Aplicar al programa requiere que tengas procesos definidos, y si no los tienes, debes crear las herramientas para hacer los controles necesarios”.

El sector empresarial aplaude la implementación del OEA, aunque los nuevos actores admitidos dentro del programa esperan las normas referentes a los requisitos por parte de la Aduana, que indicó que espera publicar a fin de este mes la normativa para despachantes, ATA y transportistas.

Javier Losi, gerente del departamento de aduana de DHL Global Forwarding Argentina, dice que esperan que las normas sean publicadas prontamente para comenzar a asesorar a sus clientes sobre el soporte legal, la presentación y el seguimiento de los documentos durante todo el proceso de categorización. “Entendemos que, tal como sucede con los beneficios para los importadores y exportadores, la norma tenderá a generar un vínculo de confianza entre la Aduana y los interesados, como así también a la simplificación de trámites y gestiones burocráticas”, expresa.

“Como primer y único forwarder que ofrece el servicio de asesoría y consultoría para la aplicación al programa, los servicios de aduanas, incluyendo el despacho aduanero, ahora forman parte del corazón de nuestro negocio y definen una nueva estrategia que apunta a darle cobertura a los temas más sensibles que hoy requiere el comercio internacional. Uno de los prioritarios a nivel global, regional y local es, sin duda, la certificación OEA”, apunta Losi.

Por su parte, Claus Noceti, director de Comercio Internacional y Aduanas de PwC Argentina, sintetiza la implementación del programa como una figura de compliance, y destaca el objetivo final del mismo: “que las autoridades aduaneras reconozcan recíprocamente a los operadores certificados otorgando en el país de destino y en el de origen de las mercaderías, los mismos beneficios, logrando con ello una mayor integración entre países”.

“Recurriendo a las experiencias de los empresarios en diversos países -dice Noceti-, podemos mencionar dentro de los principales beneficios la agilización en el proceso de ‘desaduanización’, menor cantidad de inspecciones, disminución de multas por demoras en entregas, mejor manejo de stocks, bajo perfil de riesgo ante las autoridades aduaneras, mejor y más directa relación con las autoridades de aduana, revisión de procesos internos y mayor integración de las áreas de la compañía, concientización de riesgos por parte de todos los empleados de las empresas y mejor desarrollo del personal.”

Además, destaca otro beneficio: los Acuerdos de Reconocimiento Mutuo (ARM), que se basan en la aceptación de una medida adoptada o un acuerdo establecido por una administración aduanera, por otra administración aduanera. Esto les permite a las empresas que se encuentran certificadas o categorizadas en su país, gozar de los mismos beneficios en los países con los que se tenga un ARM.

El objetivo es que las autoridades aduaneras reconozcan recíprocamente a los operadores certificados otorgando en el país de destino y en el de origen de las mercaderías, los mismos beneficios.

Al respecto, la coordinadora y supervisora del OEA en la Argentina señala que “para alcanzar un ARM se firma previamente un plan de acción, una hoja de ruta con todos los pasos a seguir para firmar el acuerdo”. Esta semana, la funcionaria se encuentra en Paraguay para cumplimentar la segunda etapa del plan de acción del reconocimiento mutuo Mercosur, que se firmará en noviembre.

“Actualmente tenemos firmado un plan de acción para la firma de un ARM entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) en 2020, y también un tercer plan de acción regional que incluye, además de los países del Mercosur y de la Alianza del Pacífico, a Guatemala y a República Dominicana”, dice. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que financia el ARM Mercosur-Alianza del Pacífico, el 90% del comercio latinoamericano estará conformado por los países que firmarán dicho acuerdo.

Control

Una de las grandes dudas acerca de la implementación del OEA es sobre su control y vigilancia, y la preocupación escala en países con problemas de narcotráfico, como Colombia y México.

Desde la Dirección General de Aduanas indican que su control a las empresas pertenecientes al OEA será como una auditoría. “Hay diferentes controles -dice Garimaldi-. Si hablamos de un control de canal rojo, aleatoriamente la Aduana se reserva alguna alerta, por norma, y no debería superar al 1%. El departamento OEA realiza una visita de validación a las empresas que categoriza; pedimos registros, elegimos cinco o siete destinaciones (operaciones de impo o expo), y de punta a punta vamos validando todos los procedimientos implementados mediante registro fílmico, documental y entrevistas. Así es como controlaremos que efectivamente las empresas implementan todos los procedimientos que la Aduana en su momento aprueba en la teoría, de acuerdo a los manuales”. Estas auditorías se repetirán cada dos o tres años.

Para las empresas que cuentan con aduanas domiciliarias, el control lo realizará el Centro Único de Monitoreo Aduanero (CUMA), que aleatoriamente puede seguir la operación a través de las cámaras, que deben tener conectividad con la Aduana y verificar que el procedimiento sea el correcto. Los requisitos tecnológicos establecen esa conectividad.

OEA, en números

La Organización Mundial de Comercio (OMC) realizó estimaciones de mediano y largo plazo sobre los beneficios a nivel macroeconómico de la certificación OEA. Se considera que se reducirán los costos mundiales en un 14,3% y que las operaciones de importación podrán realizarse en un día y medio (reducción de tiempo del 47%), mientras que las operaciones de exportación lograrán concretarse en dos días (reducción de tiempo del 91%).

Además, destacó que existe una relación directa entre la facilitación del comercio y la Inversión extranjera directa (IED), ya que se genera una diversificación de la actividad económica a menores costos, una variable atractiva para los inversionistas extranjeros.

“La necesaria exactitud de las declaraciones y la preocupación de las empresas en no caer en infracciones aduaneras, lo que haría peligrar su certificación, hace que la recaudación también refleje un alza”, señala Noceti. “El compliance llegó al comercio exterior en forma de OEA y está probado que es útil. Lo confirma la experiencia de decenas de países donde se ha implementado. La herramienta les sirve a las compañías, en primer lugar, para ordenarse, para hacerse más eficientes y así gozar de los beneficios propios del régimen. Requerirá esfuerzos, un mínimo de inversión, (el repago pareciera inmediato) y en tiempos actuales, pareciera ser una muy buena apuesta”.

Mientras tanto, desde la Aduana avanzan con el proceso. El objetivo, dicen, es llegar a categorizar 90 empresas a fin de año; 30 en cada nivel.

Buscan implementar el Expediente Electrónico

Con el ánimo de simplificar las operaciones, la Aduana firmó un convenio con la Secretaría de Gobierno de Modernización para la implementación del Expediente Electrónico.

Desde la Secretaría de Modernización Administrativa, conducida por Eduardo Martelli y dependiente de la Secretaría de Gobierno de Modernización, señalan que el objetivo es optimizar y unificar digitalmente la información y documentación del comercio exterior, para cumplir con todos los trámites de importación, exportación y tránsito aduanero, y disminuir costos.

El ahorro estimado para despachantes es de US$1.500.000 en conceptos de trámites que son simplificados a través de este convenio.

Cómo será el proceso

  • El Despachante de Aduana (contratado por un Importador/Exportador cargará la documentación solicitada de manera digital, a través de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE).
  • La información será recibida por Aduana de manera automática al momento de finalizar la carga de documentación y será la responsable del traslado de información de manera interna en formato digital.
  • Está implementación evitará que la documentación se traspapele y se pierda, garantizando la trazabilidad de la documentación en tiempo real.
  • El Despachante podrá darle seguimiento al trámite iniciado en tiempo real, viendo todas las actuaciones que realizan, a través del portal VUCE.

Al respecto, el vicejefe de Gabinete y secretario de Gobierno de Modernización, Andrés Ibarra, dijo que “el Estado no puede ser un obstáculo, sino que debe ser un facilitador que permita construir una administración más eficiente, ágil y al servicio de los ciudadanos. En esa línea, este tipo de implementaciones, al igual que la VUCE, permite reducir en tiempos y costos los procesos a través de la digitalización de los mismos”..