Exportación equina: rienda suelta a la calidad y el prestigio nacional

Exportación equina: rienda suelta a la calidad y el prestigio nacional

La tradición criolla y el sello de calidad innato de la pampa argentina hacen que los caballos para polo y salto sean sinónimos de garantía en los mercados internacionales; desde el Ministerio de Agroindustria y el Senasa trabajan en herramientas para simplificar los trámites.

Son varios los sectores exportadores de la Argentina reconocidos mundialmente, como la carne, los cereales y todo lo relacionado con la producción de alimentos. Pero hay algo más que la Pampa viene exportando con gran prestigio, pero en menor volumen: caballos.

La tradición gaucha del país, su clima y el bajo costo de los caballos, que ya habían sido reconocidos mundialmente por el Polo al comienzo de la actividad exportadora, en la década del 70, comenzaron a gestar la venta equina al exterior.

Aunque son pocos quienes se atreven a exportar dadas las dificultades que aún hoy persisten para el traslado de los animales desde el país a diferentes puntos del globo, quienes lo hacen destacan el esfuerzo y el ingenio para lograr la exportación, desde el cuidado de los animales hasta los desafíos burocráticos y normas de sanidad de cada país.

Pero más allá de lo comercial, el proceso en sí mismo es un desafío. El director de Equinos del Ministerio de Agroindustria de la Nación, expresa que desde el año pasado existe la Mesa de Producción Equina, donde se abordan los temas de interés del sector con una mirada de mediano a largo plazo. “Uno de los pilares sobre el que se está trabajando es la simplificación y desburocratización de trámites, en lo particular con aquellos que tienen que ver con la importación y exportación de animales en pie, tanto definitivas como temporales de manera no solo de poder fomentar la comercialización de nuestros productos en los mercados externos sino, además, permitir una mayor fluidez en el tránsito de aquellos ejemplares que compiten en el exterior”.

En ese ámbito de trabajo el sector identifica también los mercados que son de su interés y en el caso de que no existan los acuerdos sanitarios respectivos que permitan el comercio entre países, se comienza a trabajar desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para lograr esos acuerdos.

Al respecto, el titular del Senasa, Ricardo Negri, destaca que el organismo estatal lleva un registro de exportación. “En 2017 se exportó un total de 2234 equinos y en el primer trimestre del 2018 se exportaron un total de 851 equinos, un 20% más en comparación al año anterior. Cabe aclarar que la temporada de polo es de marzo a mayo, por lo que entre el 85 y el 90% de los equinos exportados son caballos de polo”, señala.

Los principales destinos de exportación son Estados Unidos, países de Europa (principalmente el Reino Unido y Países Bajos) y Emiratos Árabes Unidos. En cuanto al semen equino o genética, el último registro de exportación de semen equino de polo fue en 2015, año en el que se exportaron 50 dosis a Uruguay y 60 dosis a Italia.

El Senasa, como autoridad veterinaria competente en la exportación de animales, es el organismo encargado de controlar que las condiciones sanitarias (cuarentena, pruebas diagnósticas, vacunaciones, entre otros) se apliquen y certificar su cumplimiento en tiempo y forma a través de la emisión y firma del Certificado Veterinario Internacional.

En el contexto del comercio internacional de mercancías de origen animal, la Argentina es país miembro de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), como así también es país signatario del Acuerdo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF) de la Organización Mundial de Comercio (OMC).